domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 4


#Narra María#

Me cogí fuertemente a Alex, ya que íbamos en un skate y me daba bastante miedo, era genial sentir el viento en la cara y poder escuchar las canciones de los chicos sin límite. Quería estar así para toda la vida, pero por suerte o desgracia el paseo algún día se tendría que acabar y con él mi vuelta con Alex. No quería que terminara. Al final ganamos nosotros, Ana tiró el monedero al suelo y dijo: No es justo, repitamos. A mi me recordó un poco a mi primo chico, ya que se estaba comportando como una cría. Era una de aquellas bromas en las que no podías parar de reír y que hacían que la persona bromeante se ruborizara muchísimo. Al fin y al cabo, Ana dejó de reirse y con ella todos. Volvimos a casa, ya era tarde y empezaba a tener sueño. Alex y Antonio también se fueron acompañando a Ana, era lógico, vivían en el mismo piso. Cuando ya nos fuimos todos, me puse el pijama y me dormí.

#Narra Ana#

Ya estábamos en casa, yo me quedé hablando por Wa, bastante tiempo en un grupo con Alex y Antonio, mientras que María seguramente estaba durmiendo. A ella le encantaba dormir. Alex me preguntó en una confesión que si de verdad le gustaría a María, a lo que yo no paré de reirme y respondí, eso lo tienes que ver tú, querido skater. Puse el móvil en silencio y me dormí. Sabía que me estaban mandando más de un millón de mensajes, pero yo seguía durmiendo, mi sueño con Harry era demasiado perfecto para despertarme a ver las cursilerías que me decía Alex de María.
Por la mañana tenía 155 mensajes del grupo “Skaters y directioners”. Me puse a leerlos todos y en uno vi algo muy raro, Antonio me decía: Ana me he enamorado de tu pelo y de tus ojos, tan perfectos como tú. Me quedé en estado de shock era... raro, yo nunca le he gustado a nadie así que decidí ponerme mi camiseta de Love y mis pantalones cortos a ver lo que pasaría hoy con Antonio. Por la mañana cuando quedamos hice como si nada, y Antonio me dijo que le dejara mi móvil para borrar algo. Yo me hice la tonta y se lo dejé, al fin y al cabo qué podía salir mal. Fuimos a dar una vuelta en la que María dijo que se tendría que ir una semana entera a ayudar a su madre, tenían una floristería. Alex se quedó un poco apenado ya que era un chico muy sentimental. Yo riéndome de la cara que puso, le grité: ¡Vaya cursi que eres!

#Narra María#

No podía creer lo que estaba diciendo Ana, ¿Acaso yo le gustaría a Alex? Porque yo cada vez que miraba a sus ojos veía a un chico dulce mirando a los míos. ¿Vería él lo mismo en mí o solo sería un espejismo? En todo caso lo debía de admitir, me encantaba. En realidad apenas nos conocíamos, solo éramos cuatro personas conocidas de hace un día y medio. Me encantaba el skater dulce, me encantaba él. ¿Por qué iba a mentir siendo la pura verdad y siendo lo que yo creía que él veía en mi? De repente aparecieron dos chonis bailando una canción de raggeton a las que gritamos “ORDINAAARIAAS! Y salimos corriendo, las chonis iban detrás así que Alex y Antonio cogieron sus skates y salimos patinando como una bala. Nos paramos en la heladería, ellas seguían detrás nuestra. Ana les iba a gritar que eran una pesadas pero Antonio le metió el helado en la boca y le dijo que se callara. A Ana en cierto modo le gustó, y lo sabía ya que era una de sus mejores amigas. Vivíamos en un sueño, todo era maravilloso, pero sabíamos que un día acabaría el verano y empezarían los estudios pero no nos preocupábamos por eso, si no en disfrutar el verano ya que teníamos todo el invierno para calentarnos la cabeza. Era todo lo que podíamos pedir ¿No? De todas formas yo estaba contenta, Alex era muy dulce, tanto como Liam. Parecíamos tener los mismos gustos, era perfecto. Fuimos a la playa a bañarnos, ya era hora, nos quedamos un rato tumbados mientras escuchamos la canción de Rock me, Ana aseguraba que era perfecta para este momento y a mi me susurró: Ojalá la canción no sea cierta. Y yo deseaba con toda mi alma que no fuera así. Que se quedaran , que no nos cambiaran y que si deverdad nos querían que se quedaran a nuestro lado para siempre. Y que nunca , porfavor perdamos el contacto. Esa sonrisa , esa gorra de Vans que siempre cambia de color , ese pelo que vuelve loca a esta pobre directioner , que nunca , NUNCA se fuera de mi lado. NUNCA.

# Narra Antonio #
Después de meterle el helado en la oca a Ana , ella se quedó mirando a un chico rubio de ojos azules. Me sonaba mucho de algo , nose de qué. Ella golpeó a María y ella también se quedó embobada.
Pasaban los minutos , él se sentó enfrente nuestra. No soportaba que Ana le mirara con esa cara. Esa cara no , oh no. Ella es mi Ana. [¿¡PERO QUÉ DICES!? ANA NO ES DE NADIE , ELLA ES LIBRE. ACÉPTALO. NUNCA VA A SER TUYA , Y SI LO ES , ESTARÁ PENSANDO EN EL ESTÚPIDO RUBIO.]¡Cállate conciencia! Vale la pena luchar por ella.
Cuando le chasqueé los dedos y dije:
--Antonio:¡La lengua sirve para algo!
--Ana: Ya!
--Antonio: ¿Qué tiene ese chico?
--Ana: TODA DIRECTIONER LO SABE! SE PARECE A NIALL!
--Antonio: Buafff! Que tonterías
--Ana: Tontería 1D?
Me callé. No quería liarla. One Direction es su vida , en cierto modo , la comprendía. Para ella One Direction es como el Skate para mí.
¡Pero seguía mirándolo! Puafffffffffff! Me daban daban ganas de romperle la cara para que no lo mirara. Ana es mía. Solo mía. [¿Qué dices? No seas celoso. Déjala. Sabes que sólo así conseguirás que te aborrezca!] ¡Para ya!
No tienes derecho a decirme eso. Bitch please I'm Skater.

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