#Narra
María#
Me
cogí fuertemente a Alex, ya que íbamos en un skate y me daba
bastante miedo, era genial sentir el viento en la cara y poder
escuchar las canciones de los chicos sin límite. Quería estar así
para toda la vida, pero por suerte o desgracia el paseo algún día
se tendría que acabar y con él mi vuelta con Alex. No quería que
terminara. Al final ganamos nosotros, Ana tiró el monedero al suelo
y dijo: No es justo, repitamos. A mi me recordó un poco a mi primo
chico, ya que se estaba comportando como una cría. Era una de
aquellas bromas en las que no podías parar de reír y que hacían
que la persona bromeante se ruborizara muchísimo. Al fin y al cabo,
Ana dejó de reirse y con ella todos. Volvimos a casa, ya era tarde y
empezaba a tener sueño. Alex y Antonio también se fueron
acompañando a Ana, era lógico, vivían en el mismo piso. Cuando ya
nos fuimos todos, me puse el pijama y me dormí.
#Narra
Ana#
Ya
estábamos en casa, yo me quedé hablando por Wa, bastante tiempo en
un grupo con Alex y Antonio, mientras que María seguramente estaba
durmiendo. A ella le encantaba dormir. Alex me preguntó en una
confesión que si de verdad le gustaría a María, a lo que yo no
paré de reirme y respondí, eso lo tienes que ver tú, querido
skater. Puse el móvil en silencio y me dormí. Sabía que me estaban
mandando más de un millón de mensajes, pero yo seguía durmiendo,
mi sueño con Harry era demasiado perfecto para despertarme a ver las
cursilerías que me decía Alex de María.
Por
la mañana tenía 155 mensajes del grupo “Skaters y directioners”.
Me puse a leerlos todos y en uno vi algo muy raro, Antonio me decía:
Ana me he enamorado de tu pelo y de tus ojos, tan perfectos como tú.
Me quedé en estado de shock era... raro, yo nunca le he gustado a
nadie así que decidí ponerme mi camiseta de Love y mis pantalones
cortos a ver lo que pasaría hoy con Antonio. Por la mañana cuando
quedamos hice como si nada, y Antonio me dijo que le dejara mi móvil
para borrar algo. Yo me hice la tonta y se lo dejé, al fin y al cabo
qué podía salir mal. Fuimos a dar una vuelta en la que María dijo
que se tendría que ir una semana entera a ayudar a su madre, tenían
una floristería. Alex se quedó un poco apenado ya que era un chico
muy sentimental. Yo riéndome de la cara que puso, le grité: ¡Vaya
cursi que eres!
#Narra
María#
No
podía creer lo que estaba diciendo Ana, ¿Acaso yo le gustaría a
Alex? Porque yo cada vez que miraba a sus ojos veía a un chico dulce
mirando a los míos. ¿Vería él lo mismo en mí o solo sería un
espejismo? En todo caso lo debía de admitir, me encantaba. En
realidad apenas nos conocíamos, solo éramos cuatro personas
conocidas de hace un día y medio. Me encantaba el skater dulce, me
encantaba él. ¿Por qué iba a mentir siendo la pura verdad y siendo
lo que yo creía que él veía en mi? De repente aparecieron dos
chonis bailando una canción de raggeton a las que gritamos
“ORDINAAARIAAS! Y salimos corriendo, las chonis iban detrás así
que Alex y Antonio cogieron sus skates y salimos patinando como una
bala. Nos paramos en la heladería, ellas seguían detrás nuestra.
Ana les iba a gritar que eran una pesadas pero Antonio le metió el
helado en la boca y le dijo que se callara. A Ana en cierto modo le
gustó, y lo sabía ya que era una de sus mejores amigas. Vivíamos
en un sueño, todo era maravilloso, pero sabíamos que un día
acabaría el verano y empezarían los estudios pero no nos
preocupábamos por eso, si no en disfrutar el verano ya que teníamos
todo el invierno para calentarnos la cabeza. Era todo lo que podíamos
pedir ¿No? De todas formas yo estaba contenta, Alex era muy dulce,
tanto como Liam. Parecíamos tener los mismos gustos, era perfecto.
Fuimos a la playa a bañarnos, ya era hora, nos quedamos un rato
tumbados mientras escuchamos la canción de Rock me, Ana aseguraba
que era perfecta para este momento y a mi me susurró: Ojalá la
canción no sea cierta. Y yo deseaba con toda mi alma que no fuera
así. Que se quedaran , que no nos cambiaran y que si deverdad nos
querían que se quedaran a nuestro lado para siempre. Y que nunca ,
porfavor perdamos el contacto. Esa sonrisa , esa gorra de Vans que
siempre cambia de color , ese pelo que vuelve loca a esta pobre
directioner , que nunca , NUNCA se fuera de mi lado. NUNCA.
#
Narra Antonio #
Después
de meterle el helado en la oca a Ana , ella se quedó mirando a un
chico rubio de ojos azules. Me sonaba mucho de algo , nose de qué.
Ella golpeó a María y ella también se quedó embobada.
Pasaban
los minutos , él se sentó enfrente nuestra. No soportaba que Ana le
mirara con esa cara. Esa cara no , oh no. Ella es mi Ana. [¿¡PERO
QUÉ DICES!? ANA NO ES DE NADIE , ELLA ES LIBRE. ACÉPTALO. NUNCA VA
A SER TUYA , Y SI LO ES , ESTARÁ PENSANDO EN EL ESTÚPIDO
RUBIO.]¡Cállate conciencia! Vale la pena luchar por ella.
Cuando
le chasqueé los dedos y dije:
--Antonio:¡La
lengua sirve para algo!
--Ana:
Ya!
--Antonio:
¿Qué tiene ese chico?
--Ana:
TODA DIRECTIONER LO SABE! SE PARECE A NIALL!
--Antonio:
Buafff! Que tonterías
--Ana:
Tontería 1D?
Me
callé. No quería liarla. One Direction es su vida , en cierto modo
, la comprendía. Para ella One Direction es como el Skate para mí.
¡Pero
seguía mirándolo! Puafffffffffff! Me daban daban ganas de romperle
la cara para que no lo mirara. Ana es mía. Solo mía. [¿Qué dices?
No seas celoso. Déjala. Sabes que sólo así conseguirás que te
aborrezca!] ¡Para ya!
No
tienes derecho a decirme eso. Bitch please I'm Skater.
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