sábado, 11 de mayo de 2013

CAPÍTULO 6


# Narra Ana #

Era imposible no saberlo. María había hablado con esa especie de ser. Sí, me refiero a Álvaro. Lo peor es que gente como Alex, que no sabe quién és, ni que hizo, sale perdiendo. En ese momento se le escapó una de esas lágrimas infernales que te cuestan admitir que son por otra persona. Lo sentía así, porque por mucho que me costara decirlo sentía algo parecido. Sentía algo por Tonio.
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|T|R|A|S|V|A|R|I|O|S|D|Í|A|S|
Alex estaba triste, no hablaba, no comía. Era prácticamente cómo si no existiera. María no sabía nada, era mejor, era lo correcto.
Al mediodía, recibí una llamada inquietante. Era Álvaro. Lo sabía porque ponía: Llamando GILIPOLLAS SIN CORAZÓN.
--Ana: ¿Que mierda quieres?
--Álvaro: Bueno.. Yo.. Quiero a María
--Ana: Oh! Ahora se te ha antojado ella, mañana otra y así ¿no?- Interrumpí de forma brusca-
--Álvaro: No.. yo.. sé que estuvo mal que hiciera eso, pero la amo.
--Ana: Bueno, yo también, y no pienso dejar que una persona, rectifico, ser si se te puede llamar así, deje que María sufra.
--Álvaro: ¿Si o que? Tú no vas a poder hacer nada, porque María va a estar conmigo te guste o no.
--Ana: No te lo creas
Y colgué. No soportaba estar ni un minuto más hablando con ese GILIPOLLAS.
Alex me llamó
--Alex: Tía, tengo que hablar con María,¿sabes cual es su pueblo?
--Ana: No te lo puedo decir. Pero María viene mañana a las cuatro o así.
--Alex: Gracias Nana -Así es como me llamaba-
--Ana: De nada Nano :D

# Narra Alex #
Mañana venía María. Eso es bueno. Tenía que hablar con ella. La amaba. Y no sabía quien era él. FUCK.

Cuando María llegó lo único que se me ocurrió fue darle un abrazo. Ella me lo delvolvió. Pero se le notaba haber llorado. Tenía los ojos rojos e hinchados. Subió corriendo a su casa, para dejar sus maletas. Tenía que decirle lo que sentía por ella.

Capítulo 7



Ya había bajado, estaba como siempre, hermosa. Cuando iba a soltarle todo el rollo, entonces me miró y me quedé en blanco:
--María: ¿Qué me ibas a decir?
--Alex: .. Yo.. La verdad es que..
--María: ¿La verdad es que..?
--Alex: Te he hechado mucho de menos -se excusó-
--María: Ah, ¿eso? Yo también Necesito ver a Ana y Tonio, ¿vamos?
Fuimos hasta el piso y allí estaban, esperando en la puerta.
Ana le dió un abrazo enormente exagerado. Miré a Antonio con mi cara de: TE ACERCAS Y MUERES. El se rió, pero aún así le dió un abrazo.
Caminamos hasta una heladería, la de siempre, ellas se tomaron un helado de chocolate, mientras que yo y Tonio uno de menta. Derrepente emepzó a dolerme mucho la barriga.
--Alex: Vámonos, me encuentro mal
--Antonio: ¿Qué te pasa?
--Alex: Me duele la barriga mucho

# Narra Ana #
Nos fuimos cada uno a nuestras casas, a Alex le dolía mucho la barriga. María y yo decidimos quedarnos juntas a dormir.
A las doce o así nos dormimos, cuando, recibimos una llamada de Antonio:
--Ana: ¿Sabes que hora es?
--Antonio: Sí, lo siento, pero,
--María: ¿Qué?
--Antonio: Alex está en el hospital, tiene apendicítis.

María y yo estábamos flipando. Nos vestimos y allí fuimos.
Cuando llegamos, no podíamos creer quién estaba allí. Álvaro.

# Narra María #
Estaba Álvaro. Al parecer, era el mejor amigo de Alex, desde pequeño.
--Álvaro: María, ¿qué haces aquí?
--María: Ver a Alex, ¿algún problema?
--Álvaro: Pues, yo todavía te amo.
En ese momento Alex se puso rojo de la furia y empezó a gritar:
--Alex: ¿¡QUÉ!? CÓMO ERES CAPAZ, IDIOTA, ERAS MI MEJOR AMIGO, LA PERSONA EN LA QUE MÁS CONFIABA Y, ¿ME HACES ESTO?
--Álvaro: Pero.. Alex..
--Alex: Y UNA MIERDA
Se fué de la habitación y yo detrás..

# Narra Ana #
Tonio y yo nos quedamos en la habitación, solo, el me miró y yo a él. Empezamos a besarnos sin saber ni porqué ni cómo, pero lo hicimos. Cuándo paramos, me dijo:
Eres lo único que deseo. En ese momento yo le quería besar para toda la vida.

# Narra Alex #
No me podía creer que Álvaro me hiciera esto, era mi mejor amigo. A los pocos segundos vino María:
--María: Alex.. Yo..
--Alex: Ya, has salido con el y lo vas a volver a hacer ¿no?
--María: Nunca.
--Alex: Ya, claro.
--María: A mi me gustas tú.
La miré y la besé fuertemente. No quería que ese momento acabase nunca.